El río Yuna proporciona agua a miles de personas en zonas aledañas y apoya actividades como la agricultura, ganadería y pesca que representan fuentes de ingresos y de seguridad alimentaria para las comunidades locales. Asimismo, alberga una gran variedad de especies de plantas y animales e importantes áreas forestales que brindan servicios ecosistémicos esenciales.
Actualmente, la cuenca enfrenta varios desafíos en sus diferentes áreas tales como deforestación, erosión del suelo, erosión costera, contaminación del agua, cambios en los patrones de precipitación y temperatura debido al cambio climático, falta de acceso a servicios básicos y desigualdad social, entre otros. Abordar estos desafíos requiere un esfuerzo coordinado del gobierno, la sociedad civil y otras partes interesadas.
Para contribuir a mejorar los ingresos de hogares rurales asentados en la cuenca del Yuna – priorizando la participación de las mujeres; el BID contrató como consultor técnico a la Fundación Plenitud para realizar un diagnóstico de las brechas de género y diversidad existentes en las zonas de impacto del Proyecto BID DR-L1161 y del PI CIF NPC, dentro del marco del Programa de Mejoramiento del riego y adaptación al cambio climático en la Cuenca del Yuna (BID DR-L1161).
Se clasificaron en 3 componentes principales: gobernanza, resiliencia y actividades productivas. Tras el diagnóstico de la situación actual (que puede consultarse en el siguiente enlace: ENLACE A LA ENTRADA DEL PROYECTO), se destaca la baja participación femenina en la vida pública y productiva, la ausencia de datos segregada por sexo a nivel gubernamental, y se añade la baja titularidad de tierras en las mujeres y la dificultad para acceder a créditos en comparación con los hombres.
Tras el diagnóstico se realizaron recomendaciones estratégicas para abordar la brecha de género en esta región, se destaca la oportunidad para aumentar la capacitación y empleos en torno a la protección de la riqueza natural de la zona.